Julio Edgar Méndez

Diseñador Gráfico :: Graphic Design :: Diseño de Páginas :: Web Designer :: Mercadotecnia :: Marketing :: Publicidad :: Advertising

 

WEB  I  LOGOS  I  ART CATALOGS  I  EDITORIAL PUBLISHING  I  CD COVERS  I  POSTERS & ADS  I  STANDS AND DISPLAYS  I  JULIO  I  HOME

PUBLICACIONES  ::  CUENTOS  ::  POESIA   ::  GALERIA DE EVENTOS

 POEMAS DE JULIO EDGAR MENDEZ

 

   

 

SISTEMAS LÍMBICOS

Julio Edgar Méndez

No es que la quiera,

de veras,

es más bien esta sensación en los huesos,

el alma, la piel.

 

Si acaso mis manos que sueñan tocarla,

mis ojos que de tanto cerrarlos la ven en mi lecho

rondando la eterna acechanza del cuerpo vistiendo otro cuerpo.

Yo digo que es sólo el deseo,

deseo de tocarla, de olerla, de entrar en la oscuridad de sus poros,

sentir la cereza que son sus pezones para aliviarme la sed de conciencia.

¿Pero, quererla?

 

Podría compartir media vida con ella y el resto dejarlo en su muerte,

bajar de las nubes alguna ingrata existencia

para besarla, amarla despacio, con fuerza,

con ciencia y sin ella poder descubrirla detrás de cada gemido,

detrás de los gritos que sólo se escuchan

cuando el silencio es una bandera ondeando a través de sus muslos.

 

Tal vez sea entonces que ella me habla de algo que no entiendo:

sistemas límbicos que vuelan cortando el aliento de quien también merodea,

que muerde la luna y el sol con la voracidad de quien tiene la sangre caliente,

los ojos oscuros, los labios abiertos.

Labios en rojos colores, labios de azúcar, labios remedio,

labios ataque sin tregua, labios cuartel de mis labios.

 

Después son sus brazos,

dos alas que son dos demonios atados a mis bajas pasiones.

¿Cómo me explico?

No es sólo el estuche en que viaja,

ni la voracidad en sus dudas,

ni el sexo –que es parte de todo lo bello.

Tampoco es la huella que anuncia profundo su escote,

ni las caderas que inciden en la mitad del continente que recorro en secreto.

No son las mejillas:

manzanas que muerden gusanos

-así de incongruentes son también sus deseos-

ni es sólo que huya del miedo a sentir emociones más fuertes,

intensas, angustiosamente esperadas, -al menos quiero creerlo-

que un simple intercambio de ropa interior deshojada.

 

Y no es que la quiera, no es cierto,

tal vez si controlo los ladridos de mi corazón cada vez que la veo,

la sueño, la quiero. Pero, no, ¿cómo?,

si apenas y nos conocemos.

 

Incluido en el poemario Sistemas Límbicos

Ganador del Primer Lugar

de Los Juegos Florales de Guanajuato 2007

 

   

PUBLICACIONES :: CUENTOS :: POESIA

julio.e.m@hotmail.com        San Miguel de Allende   Guanajuato   Celaya   México